Oda a los bricoladores

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Convierten sótanos y garajes en verdaderos talleres caseros, compran en tiendas especializadas… son los ‘bricoladores’

¿Que és un briculador?

La figura del ‘bricolador’, taladro en mano, está en auge. Es la era de la bricomanía. No hay nada que se les resista: carpintería, jardinería, fontanería, electricidad, restauración… Devoran revistas y programas de televisión especializados y convierten las pequeñas reformas caseras en auténticas obras de arte (casi siempre).

Pedro Cruz es uno de estos ‘manitas’. Vecino del barrio de Campclar, es un gran aficionado al bricolaje desde que era pequeño. En su niñez ya hacía sus pinitos pintando o empapelando las paredes de su casa y ahora puede presumir de haber construido con sus propias manos un pequeño taller en su garaje, donde restaura de todo y hace maquetas a escala de barcos o coches antiguos. «Cuando tengo un rato libre me gusta dedicarle tiempo al bricolaje.

Es una manera de relajarme y desconectar del trabajo», afirma Cruz, que trabaja de consignatario en el Port de Tarragona. Él es uno de los muchos ‘bricolador’es que acuden con asiduidad, una vez por semana más o menos, a tiendas especializadas en busca de material o, simplemente, de nuevas ideas. «A veces voy a comprar una brocha y salgo con la cesta llena.

Cuando llego a casa me arrepiento, pero la verdad es que luego todo tiene su utilidad. Hay días que no compro nada y sólo voy a ver si se me ocurren cosas nuevas. En estos centros te aconsejan y te asesoran muy bien», comenta Cruz.

 

El perfil del amante del bricolage

Uno de los motivos que explican el crecimiento de este tipo de establecimientos es, en opinión de Fernando Colorado, gerente de la Asociación de Distribuidores de Ferretería y Bricolaje (ADFB), «el cambio cultural del consumidor.

bricoladoresEl bricolaje ya no se ve como una necesidad sino como una afición. Las tendencias de decoración dentro del hogar también influyen de forma positiva en las ventas del sector», explica. El perfil del ‘bricolador’ es muy heterogéneo, en un mundo misterioso que esconde gran cantidad de historias anónimas. Cada ‘bricolador’ tiene sus propios métodos de trabajo y sus manías: algunos son más perfeccionistas, otros menos, los hay más rápidos…

Eso sí, todos tienen una cosa en común: les gusta hacer las cosas a su gusto y sin prisa. Pese a la diversidad de ‘artistas del taladro’, podemos hablar de cinco tipos bien definidos: los ‘activos’ (aquellos que buscan siempre el ‘más difícil todavía’), los ‘reformistas’ (que se dedican a realizar mejoras en su casa), los ‘manitas’ (que se encargan de las pequeñas reparaciones ) y, por último, los discounter, que se aferran al bricolaje por necesidad, buscan precios bajos y compran únicamente lo que necesitan.

Kit de supervivencia Los artículos que no pueden faltar en el kit de supervivencia de todo buen ‘bricolador’ son un taladro, una llave inglesa, un destornillador, unos alicates y un nivel láser. «Con esas cinco herramientas se puede hacer de todo», asegura el ‘bricolador’ Pedro Cruz. Son herramientas que bastan, pero que no sacían el apetito del ‘bricolador’ ‘de raza’, que siempre quiere un poquito más.

Las grandes superficies cuentan con una clientela fija de ‘fans de la herramienta’ que aprovechan cualquier excusa para darse una vuelta por sus interminables pasillos. Es el paraíso de los ‘bricoladores’. «Antes de abrir la tienda ya hay gente esperando en la puerta. Tenemos clientes que vienen varias veces a la semana», señala Jorge Torres, gerente del BricoKing del Polígono Industrial de Valls. El aumento del número de centros especializados en artículos de bricolaje ha impulsado la aparición de nuevos ‘bricoladores’, que se gastan una media de 200 euros al año en material, según un estudio de la consultora DBK.

No obstante, la bricomanía en España está lejos de otros países europeos como Alemania, donde el gasto per cápita es de 955 euros. La facturación conjunta de este tipo de superficies llegó en 2007 a los 2.900 millones de euros en España, un 10% más que en 2006, según este mismo estudio.

Mientras, la facturación de los puntos de venta especializados en artículos de ferretería registró un comportamiento más moderado, con tasas de crecimiento anual situadas en torno al 3%, unos 1.300 millones de euros en 2007. En octubre del año pasado operaban en España unos 550 puntos de venta especializados en bricolaje, cifra que ha registrado un crecimiento continuado en los últimos años gracias al aumento de la red de establecimientos de las empresas de mayor dimensión, frente a las independientes.

La ralentización económica en la que estamos entrando puede ser una de las causantes de este crecimiento del sector. Las hipotecas o la subida de la inflación están provocando que muchas familias no tengan más remedio que apretarse el cinturón. «Desde luego, la crisis ayudará a que determinados segmentos de la población busquen un ahorro de costes en las mejoras o reparaciones del hogar, haciéndolas ellos mismos, aunque no tendrá un efecto muy significativo», asegura Fernando Colorado, gerente de la ADFB.

Los diez mandamientos del bricolador

  1. Planifique bien la actividad que va a desarrollar.
  2. Analice qué otras actividades va a tener que afrontar (¿la fontanería necesitará albañilería?, ¿el trabajo de madera acabados de pintura?)
  3. Infórmese de la normativa (en los comercios especializados podrán darle al menos algunas pistas).
  4. Si ya tiene claro tu proyecto, determina qué cosas son las que sabe hacer y en cuáles necesitas información o ayuda. Consígala ante de empezar.
  5. No emprenda obras que no esté seguro de saber hacer o para las que no tenga el material o la herramienta adecuada.
  6. Organice el trabajo reduciendo al máximo las molestias para quienes le rodean.
  7. Proteja con cuidado todo lo que está alrededor del área de trabajo. Aunque no haya terminado, mantenga siempre limpia la zona de obra.
  8. Si recurre a profesionales intente saber con la mayor exactitud qué es lo que les va a encargar.
  9. Tenga siempre presentes las normas de seguridad. Los accidentes por imprudencia pueden tener consecuencias muy molestas.
  10. No haga bricolaje sólo por ahorrar. Si no lo sabe hacer le saldrá caro y no estará satisfecho.

 

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