La arquitectura de vanguardia apuesta por la electricidad solar

publicado en: Arquitectura | 0

Vayamos por partes porque el asunto es complejo.

Según el Consejo de la Edificación Verde de los Estados Unidos (USGBC), el impacto de la construcción en el medio ambiente es extraordinario.

A saber: en el país del Tío Sam la edificación consume el 30% de las materias primas, genera el 30% de los residuos, usa el 30% de toda la energía (el 65% de la electricidad) y produce el 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Segunda idea. Según la Agencia Internacional de la Energía (AEI), que publicó a finales de 2014 un informe multinacional elaborado por expertos de quince países europeos, la integración de instalaciones fotovoltaicas en los edificios «ofrece energía limpia, silenciosa y virtualmente libre de mantenimiento», o sea, más barata a medio y largo plazo que cualquier otra.

Pero hay más: el informe asegura que esa integración in situ (en el propio edificio que consumirá la energía producida) limita mucho los costes en infraestructuras (no necesitamos una red de distribución ­kilómetros de cableado­ que traiga la electricidad de una remota central hidroeléctrica, por ejemplo) y limita asimismo las pérdidas (lógico es pensar que habrá menos pérdidas en una red de autoabastecimiento que en una generalista). Y más aún: los arquitectos están descubriendo que revestir los edificios con paneles fotovoltaicos se traduce además en la no necesidad de emplear otros materiales para eso, para revestir (así, por ejemplo, cada vez está cobrando más fuerza el concepto de barreras acústicas… fotovoltaicas).

Así las cosas, el grupo de expertos de la AEI ha elaborado una base de datos en la que recoge casi 400 BIPV (Building Integrated PhotoVoltaic) y ha llegado a una curiosa conclusión: en Centroeuropa hay 18 metros cuadrados de azoteas potencialmente aprovechables por habitante (36 en Estados Unidos, Australia y Canadá; 8 en Japón). Eso, sólo en las azoteas; en las fachadas la superficie aprovechable es seguramente mucho mayor.

Y tercer punto. Según la multinacional Shell, los costes de la energía solar han caído en los últimos diez años más de un 50%.

A la par, la industria está mejorando a marchas forzadas su productividad. En el último lustro, la producción de células fotovoltaicas ha subido un 40% cada año (lo apunta Arnulf Jäger-Waldau, el experto al que la Comisión Europea ha encargado el informe «PV Status Report», presentado a finales de 2009). Jäger-Waldau va más allá en todo caso: si en 2007 la industria produjo 550 megawatios, en 2008/2009 esa cifra alcanzó los 1.425.

Son, en fin, las letras más mayúsculas de la actualidad fotovoltaica, una actualidad que no cesa de renovarse y que ya cuenta con ejemplos de todo tipo y en todo el mundo, desde aeropuertos hasta museos, rascacielos, bibliotecas o centros de convenciones.

Éstos son algunos de ellos, probablemente los más emblemáticos del mundo, los más vanguardistas de España.

Kyocera Headquarters (Kioto, Japón)

energia solarCuenta con casi 1.400 paneles en la fachada sur y 504 en la azotea. El rascacielos en el que se ubica la sede central de Kyocera alberga una auténtica minicentral fotovoltaica: 214 kilowatios, lo que equivale al 12,5 por ciento de las necesidades del edificio. La instalación produce 182.000 kilowatios hora al año, el equivalente a 45.000 litros de petróleo.

El empleo de toda esa energía solar evita la emisión anual de 97 toneladas de CO2. Los paneles presentan una inclinación de 15 grados contra la fachada sur para optimizar su eficiencia. Los de la azotea tienen una inclinación de 5 grados. Kyocera ha ideado 22 sistemas separados de 10 kilowatios que son completamente autónomos. De ese modo, en caso de avería, solo es afectado el sistema que presenta el problema. Mientras, los demás continúan operando.

Munich Trade Fair Center

La historia del recinto ferial de Munich es una historia en dos capítulos. En 2008 el establecimiento estrena la primera de las dos instalaciones de que consta. Los seis pabellones de la zona norte son cubiertos entonces con paneles fotovoltacios. ¿Total? Algo más de un megawatio (MW). Pues bien, en octubre de 2009, otros 63.000 metros cuadrados de paneles son instalados sobre los seis pabellones de la zona sur (7.360 módulos solares de la compañía Shell). Desde ese momento, la potencia instalada excede los 2 MW.

La electricidad es vertida a la red y se estima que puede satisfacer las necesidades de unas 700 viviendas y que evitará la emisión de dos mil toneladas de CO2 (que es lo que emitiría una central térmica si quemase combustible fósil para producir esa energía).

Cárcel de Santa Rita (EE UU)

Concluida la instalación en 2008, la azotea de la cárcel de Santa Rita se ha convertido en la más fructífera de Estados Unidos. Doce mil metros cuadrados: 1,18 MW.

¿Resultado de tamaña obra? Un ahorro de más de 1,4 millones de kilowatios al año, los que antes debía pagar la entidad al distribuidor de la zona.

Ahorro sostenido en el tiempo para la propia institución (se estima que una instalación de estas características puede alcanzar como mínimo los 25 años de uso) y también liberación de recursos (menos usuarios tirando de la red, menos probabilidad de apagón). El ahorro neto del condado de Alameda en el primer año de operación ha sido de 425.000 dólares.

Según PowerLight, compañía instaladora, pasados 25 años, ese ahorro podría exceder los 15 millones de dólares. Academia Mont-Cenis (Alemania)Sita sobre una vieja mina, esta academia alemana, cuya construcción finalizó en 2009, cuenta con una instalación de 1 MW de potencia que se asienta sobre la azotea (925 kilowatios de módulos semitransparentes de diferentes tamaños, orientación sur, inclinación de 5 grados) y también sobre la fachada, donde están instalados los otros 75 kilowatios: orientación oeste, inclinación de 90 grados. La producción que se calculó a priori (700.000 kilowatios hora al año) aún no ha sido alcanzada (andamos por los 650.000).

Zoológico de Rotterdam

La instalación del Blijdorp Zoo ha costado casi 3,9 millones de euros. El resultado de tamaña inversión: 0,5 MW ubicados sobre la azotea (5.000 metros cuadrados de paneles). Según Ekomation Sunport, la compañía que ha preparado el proyecto, la electricidad que puede producir esta instalación en un año puede abastecer durante ese periodo a cien hogares. Del coste total del proyecto, un 33% ha salido de Novem, la Agencia holandesa de Energía y Medio Ambiente.

zoologico rotterdam

Cambridge City Hall Annex (EE UU)

Sito en Massachusetts, pasa por ser el ejemplo perfecto de que es posible restaurar un edificio histórico (este data de 1871) echando mano de la fotovoltaica y otras soluciones de vanguardia.

Sede de numerosas instituciones de la ciudad, el anejo del City Hall de Cambridge ha apostado por los materiales y la construcción sostenible, por la iluminación natural (el 90% de los espacios tiene ventanas al exterior) y asimismo por las energías renovables: geotérmica (tres pozos de aguas termales, a 450 metros de profundidad, proveen a la sede municipal de Cambridge de calefacción, aire acondicionado y agua caliente sanitaria) y fotovoltaica (28 kilowatios que satisfacen en torno al 10% de las necesidades del edificio).

Solar Ark Sanyo (Japón)

Y si el Cambridge City Hall Annex cuenta ya más de un siglo, apenas dos añitos suma la obra magna de Sanyo, Ark, un impresionante ejercicio arquitectónico que es, según la firma japonesa, la estructura de generación de electricidad fotovoltaica más grande del mundo. 315 metros de longitud; 3.000 toneladas de peso; más de 5.000 paneles; 630 kilowatios instalados; una producción de 530.000 kilowatios anuales (generación que evita la emisión de unas 92 toneladas de CO2 cada año). El «edificio» (una especie de góndola sólo sostenida sobre cuatro columnas) aloja en su interior el Museo de la Energía Solar.

Sanitas (Madrid)

La nueva sede central de Sanitas está basada «en el concepto de Green Building: construcciones sostenibles que, entre otros atributos, cuentan con el valor de reducir en un 60% el consumo de energía». Así lo explica Bp Solar España, empresa que se ha encargado de ejecutar su instalación fotovoltaica. El edificio tiene cuatro patios interiores con tiro de aire, fuentes y jardines que contribuyen a oxigenar y refrigerar todas las estancias, a la par que se constituyen en colchón acústico. La instalación fotovoltaica suma 30,6 kilowatios: 360 paneles que producirán anualmente 44.760 kilowatios, un 2,24% del consumo total del edificio. La reducción de emisiones superará las 37 toneladas de CO2al año.

Aeropuerto de Munich (Alemania)

Diez veces superior será la producción de la instalación fotovoltaica del aeropuerto muniqués. Fue inaugurada en agosto y pasa por ser la más potente jamás instalada en un aeropuerto: 445.000 kilowatios al año (con esa energía pueden cubrirse las necesidades de 155 viviendas, apunta Bp Solar, una de las compañías implicadas en la obra). La multinacional asegura además que, «en tan solo dos o tres años, el sistema habrá vendido a la red eléctrica energía por un valor de 2,6 millones de euros, cantidad equivalente al coste total de la inversión».

Además, en los 30 años de vida del sistema se evitarán 12.000 toneladas de CO2.1 Aeropuerto de Zurich (Suiza)Es, sin duda, otra obra realmente singular: «una magnífica muestra de arquitectura bioclimática y de integración arquitectónica». Son los términos en los que Isofotón, la compañía malagueña que está detrás de esta instalación, presenta la terminal suiza. Y es que el esfuerzo realizado ha sido formidable: los módulos fotovoltaicos (más de 5.000) fueron «especialmente creados para esta construcción» (potencia: 287 kilowatios).

Recinto ferial Floriade (Holanda)

Es la instalación fotovoltaica por antonomasia: 2,28 MW. El recinto ferial de la horticultura holandesa presenta una cubierta de más de 26.000 metros cuadrados, cuajada toda ella de módulos solares (19.380, concretamente). El proyecto ha exigido una inversión de 17,5 millones de euros (5,2 han sido aportados por el ministerio holandés de Asuntos Económicos).

Biblioteca de Mataró (Barcelona)

Es probablemente la instalación más emblemática de España (lugar ahora disputado por la pérgola solar del Fórum, que no obstante no es stricto senso un edificio). Ejecutada por la empresa TFM en 1996, presenta una superficie de captación en fachada y azotea de más de 600 metros cuadrados (potencia: 52,7 kilowatios), puede producir 50 MW anualmente y ahorra 11,5 toneladas de CO2 al año. TFM también ha llevado a cabo otras instalaciones clave de la breve historia fotovoltaica española, como la del Museo Nacional de la Ciencia de Cataluña (un edificio capaz de ahorrar 9,2 toneladas de CO2 cada año).

Summary
Author
Description
Repaso a las novedades en arquitectura de vanguardia y energia solar.

Dejar una opinión